lunes, 6 de octubre de 2008

Miedo a sentir

Aún no sé si has leído lo que escribí pero si lo hiciste te debes haber dado cuenta que es para ti. Por lo que dije, por como me siento, por todo. Me imagino (pienso y creo) que sientes miedo. Estás ‘frikeada’ o media palteada conmigo. Y yo también lo estaría si fuera tú (no te culpo) pero estás haciendo justamente lo que no quería. Que te alejaras. Caletamente (según tú), pero te estás alejando. Pocas palabras, miradas esquivas y algo entre incomodidad y presión es lo que (creo) que está pasando.

Nunca se me cruzó por la cabeza que las sonrisas más impensadas y que comentarios ilusionados serían por ti. En serio. Siempre te vi como mi amiga, como mi ‘causa’, con la que puedo hablar de cualquier cosa y no habrá problema. Que le puedo contar algo tan publicable como lo que hice ayer por la noche pero también lo que pasa por mi cabeza. Mis sentimientos más escondidos, mis emociones más extrañas, mis relaciones más complicadas y mis peores defectos.

Desde que empezamos a hablar seguido (un par de meses atrás) fuiste como un soplo de aire fresco. Una brisa que intenta llevarme a su ritmo (pero que por ratos se convierte en huracán). Una capitana que me invitó a subir a su barco sin destino definido. Que se puso el gorro blanco, se lo aseguró bien y en vez de coger el timón, se sentó a mi lado para dejarse llevar por el mar. Que no le importaba a donde fuéramos mientras sea conmigo.

Tenemos percepciones parecidas y las noches se empezaron a hacer divertidas. Seguro por eso es que te empiezo a extrañar. Seguro por eso veo tu sonrisa cuando no debería y que cuando cierro los ojos recuerdo cuando fue la última vez que estuvimos juntos. Tu cerquillo a medio lado en tu cabello lacio, polito a rayas y tus ojos caramelo que tanto me gustan. Lo que pediste mientras cenábamos y la delicada forma de coger los cubiertos. Como reías y el abrazo al despedirnos.

Me gustas, ya no lo puedo seguir negando. Hace menos de 100 horas nos vimos de nuevo y lo confirmé. Por más que lo trate de negar o ignorar, la verdad me rebota como pelota de ping pong: me gustas. Cuando estuve toneando el viernes y el sábado (en un fin de semana muy movido) me preguntaba el porqué no estabas a mi lado y porqué no tenía los cojones de poder decirte lo mucho que me gustas frente a frente. Hasta que me di cuenta que sigo con el maldito miedo.

Y probablemente tu también. Si tienes miedo, no importa. Yo también me muero de miedo pero cuando estoy contigo se esfuma hasta desaparecer. Me dan ganas de darme una oportunidad más y de intentar que desaparezca por completo la timidez que por momentos me muestras. A veces pienso que estamos a solo un puente de distancia y que yo no lo quiero cruzar pero iré caminando hasta el medio y cuando llegue ojala estés ahí. Porque no solo depende de mí, sino de ti también.

Pero también tengo miedo a sentir algo más fuerte y malograr lo que tenemos ahora. Como te dije la última vez que fuimos descalzos a la playa: “a veces pienso que seríamos la pareja perfecta pero malograríamos una gran amistad, ¿no?”. Luego me sonrojé y no volví a tocar más el tema pero lo sigo pensando. Quizás fue el inconsciente el que habló pero creo que tiene razón. No quiero cagarla una vez más. No contigo.

jueves, 2 de octubre de 2008

No te alejes

En algunos post anteriores hacía oda a mi soledad y renegaba de mi maldita rutina, pero los tiempos de vientos huracanados donde la rabia y el ceño fruncido eran moneda de todos los días parecen haber pasado y ahora han sido cambiados por una suave brisa que me acompaña mientras camino a cualquier lugar.

Ese fantasma gigante llamado miedo aún me sigue a todas partes, pero poco a poco su sombra se va minimizando (y espero que lo haga hasta desaparecer). Mi sonrisa ya no solo tiene motivos por bromas, chapas o un ‘blooper’ de algunos de mis compañeros de trabajo sino que tú también te has acoplado caletamente entre mis ‘tops’. Recordar y suspirar como idiota no ha sido mi costumbre en los últimos meses pero gracias a ti siento que la rutina no es tan pesada y que mi soledad está empezando a desaparecer.

No estaba en plan de búsqueda pero apareciste de casualidad. Para quitarme todos los peros de la boca y de la cabeza y cambiarlos por certezas. Supuestamente nuestros signos zodiacales paran ‘mechados’ pero tu ascendencia (a no sé qué!) hacen que mi corazón empiece a latir un poco más rápido.

Pensaba que alguien se había llevado la llave del que (pensaba hasta hace pòco) era solo un órgano que bombeaba sangre y que me mantenía vivo pero que hace poco me ratificó su condición de corazón y de poder albergar sentimientos. No siento algo tan fuerte como para decir que estoy enamorado de ti, pero tampoco puedo negar que el pensarte hace que se me escarapele el cuerpo. Que un extraño cosquilleo se empiece a apoderar de mí y que la ansiedad me carcoma las entrañas mientras no puedo hablar contigo. Que cuando salga al paradero tenga ganas de ir a tu casa aunque esté al lado opuesto de mi destino.

Aún no te he visto de nuevo (aunque muero de ganas). Nunca hemos estado ni ha pasado nada entre nosotros pero la ilusión que estaba desvanecida empezó a tomar color y fuerza de nuevo. La inspiración que tanto pensaba que se había ido de mi lado sin siquiera despedirse de lejitos, ha vuelto (y para ser sincero espero que no se vaya más). Quiero se queda a mi lado (y tu también). Por eso es que no quiero intentar algo con nadie. Porque mientras tu reniegas yo hasta me paro de cabeza para que se te pase, porque mientras sueñas con los angelitos yo te estoy escribiendo esto.

No creo ser un Adonis ni tener convincentes armas seductoras (a pesar de que uso AXE ah!) pero lo intentaré a mi manera. Siendo yo mismo y tratando de hacerte sentir lo especial que eres. No quisiera que lo nuestro (si es que pasa) dure un mes ni que seas un recuerdo más. Te invito a que empieces a ser mi presente y mi futuro…Ojala algún día tenga el suficiente valor para decirte que leas estas líneas (porque son para ti). Solo te pido por ahora que no te alejes.

Pd: Pueden opinar libremente. Si tu fueras la persona que quiero que lea esto, que pensarías y que me dirías? (no es para ti Sebastián, no seas cabro. No respondas.jaja!).